mercredi 18 novembre 2009
I.
Busco un hilo separado, escapado de la costura,
un vilo que resista al viento por su pequeñez
y al aliento por la redondez de su gesto.
Fiel, allí, de espaldas en el reverso seguro
de lo invisible,
sin nombre,
leal,
doble,
adoso suelto y constante que me acompañe
en esa acera ladeada,
entre miércoles y tres de la tarde,
con falso jardín urbano.
II.
Ese dia disipó los granos en el patio como perlas o migas de pan; los dejó cantar en su rodada, y en su cascada lamían intervalos blancos, sonrisas redondas; y siguió caminando sus giros, con su pequeño baile en el patio, repetido y distinto, anidando un polvo entre los dedos y las blancas uñas descalzas, alimentando otro polvo que cocoreaba en silencio con sus destellos de sal.
Y otra vuelta, y el mundo se contentaba con sus barandas que dejaban escapar cualquier bestia salvo la mirada; y otro giro, y su vestido oscuro, inflado y orondo bajo el blanco delantal, su cesta dorada y tiesa entre mano y cintura, sostenían aquella sonrisa eternamente instalada en su boca. Y el agua de su brazo dando, dando grano y dia en torno al redil.
Busco un hilo separado, escapado de la costura,
un vilo que resista al viento por su pequeñez
y al aliento por la redondez de su gesto.
Fiel, allí, de espaldas en el reverso seguro
de lo invisible,
sin nombre,
leal,
doble,
adoso suelto y constante que me acompañe
en esa acera ladeada,
entre miércoles y tres de la tarde,
con falso jardín urbano.
II.
Ese dia disipó los granos en el patio como perlas o migas de pan; los dejó cantar en su rodada, y en su cascada lamían intervalos blancos, sonrisas redondas; y siguió caminando sus giros, con su pequeño baile en el patio, repetido y distinto, anidando un polvo entre los dedos y las blancas uñas descalzas, alimentando otro polvo que cocoreaba en silencio con sus destellos de sal.
Y otra vuelta, y el mundo se contentaba con sus barandas que dejaban escapar cualquier bestia salvo la mirada; y otro giro, y su vestido oscuro, inflado y orondo bajo el blanco delantal, su cesta dorada y tiesa entre mano y cintura, sostenían aquella sonrisa eternamente instalada en su boca. Y el agua de su brazo dando, dando grano y dia en torno al redil.
jeudi 12 novembre 2009
Bebo la fuente de tus pies, bebo tu tierra, borra aspera y corriente, elevo una lengua cantora y desconocida, me tajo en pieles, en codos y recodos felpudos, sentidos sin ganas por tanta ceguera, por tanto coñazo ahogado en risas y paces enquistadas;
Pero relevo, como te iba diciendo, un llanto y una mordida, juego una belleza en Moldavia y descuajo de su molde una dentadura y una pinza de acero, y los levanto y doy un giro, un mortal hacia delante esta vez, y no soy un pez, y al juez que anda en pelotas, pues le pisaron la toga en la encrucijada y no cargaba nada debajo.
Pero relevo, como te iba diciendo, un llanto y una mordida, juego una belleza en Moldavia y descuajo de su molde una dentadura y una pinza de acero, y los levanto y doy un giro, un mortal hacia delante esta vez, y no soy un pez, y al juez que anda en pelotas, pues le pisaron la toga en la encrucijada y no cargaba nada debajo.
dimanche 25 octobre 2009
Lujosa empresa del deseo, una singularidad algo
escueta,
un dedo y un disco.
____
Carbones, girones de nube y chocolate, tiros de mañana
esperanzas de duelo.
____
uniforme señal azul, línea blanca e invisible,
indivisible.
____
Pescado sin dueño, pescado del sueño, pierna mordiente
tijera
(del frasco).
____
hisopo mediano, un paso, dos pasos: una vírgen segura
de su escaño.
Regalos de sombra, hirientes coliflores de luz
empeños, desgarros, rebaños mordidos. perdidos.
Es que estamos de asueto cotidiano
estamos de vuelo y punta, estamos de vértigo y tambo
enredados en una tumba, sin fuego sin juego de mañanas
ni hormigas en carnaval. un huevo para la nostalgia.
seguimos sin vientre aventurados en la espesura
del aire.
____
librados. el libro. el vino, la sal y el juego.
un espejo se levanto una magnana y se miró en la
serpiente que
corriera de un gusano.
____
Disipa, disculpa la puerta del medio que
se abre y retorna, que se (re)tuerce y retumba en
su soclo
de (buda) soltura.
____
Mirones de aragnas mil, empápese de fresa y vea.
____
Una esquina, girones, lagartos, pieza que empieza el
cuento
a sobrevivir
____
lima sin dientes, trapo de luz, la uña y la
urna en mi bolsillo.
gira la luna en su disco de mármol y sal, de
aquí.
____ 20/02/09
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escueta,
un dedo y un disco.
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Carbones, girones de nube y chocolate, tiros de mañana
esperanzas de duelo.
____
uniforme señal azul, línea blanca e invisible,
indivisible.
____
Pescado sin dueño, pescado del sueño, pierna mordiente
tijera
(del frasco).
____
hisopo mediano, un paso, dos pasos: una vírgen segura
de su escaño.
Regalos de sombra, hirientes coliflores de luz
empeños, desgarros, rebaños mordidos. perdidos.
Es que estamos de asueto cotidiano
estamos de vuelo y punta, estamos de vértigo y tambo
enredados en una tumba, sin fuego sin juego de mañanas
ni hormigas en carnaval. un huevo para la nostalgia.
seguimos sin vientre aventurados en la espesura
del aire.
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librados. el libro. el vino, la sal y el juego.
un espejo se levanto una magnana y se miró en la
serpiente que
corriera de un gusano.
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Disipa, disculpa la puerta del medio que
se abre y retorna, que se (re)tuerce y retumba en
su soclo
de (buda) soltura.
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Mirones de aragnas mil, empápese de fresa y vea.
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Una esquina, girones, lagartos, pieza que empieza el
cuento
a sobrevivir
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lima sin dientes, trapo de luz, la uña y la
urna en mi bolsillo.
gira la luna en su disco de mármol y sal, de
aquí.
____ 20/02/09
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vendredi 11 septembre 2009
Ristras de la inteligencia,
una ceguera de asnos en flor.
Coadyuvante en la emociones de desesperanza,
un bulbo y una huelga queman el aire, juegan con la noche,
encienden su guirnalda de suplicas;
encontrados,
fugados,
escapan a la serie del domino,
aumentan sus inquisidores a punta de hilos y baba;
cantan canciones de ojos comunes.
Requisitorias del llanto, clínicas del juego,
perlados de golpes y sinrisas entre dientes
equipados de fuego y saliva pendientes,
rebosados de polvo,
de jugos reventados.
una ceguera de asnos en flor.
Coadyuvante en la emociones de desesperanza,
un bulbo y una huelga queman el aire, juegan con la noche,
encienden su guirnalda de suplicas;
encontrados,
fugados,
escapan a la serie del domino,
aumentan sus inquisidores a punta de hilos y baba;
cantan canciones de ojos comunes.
Requisitorias del llanto, clínicas del juego,
perlados de golpes y sinrisas entre dientes
equipados de fuego y saliva pendientes,
rebosados de polvo,
de jugos reventados.
mercredi 12 août 2009
I.
Nívea, ninguna.
Loras las palabras solas se sudan.
Caídas del collar rebotan,
se chocan
(inhumanas y creyentes)
de alguno que otro salto las recojo,
a veces por color,
a veces por canto
y las remojo juntas en papel.
Nívea, ninguna.
Loras las palabras solas se sudan.
Caídas del collar rebotan,
se chocan
(inhumanas y creyentes)
de alguno que otro salto las recojo,
a veces por color,
a veces por canto
y las remojo juntas en papel.
II.
Palabras labradas;
espacios y espantos encurtidos en ventas de esperanzas
y de esperas sumisas.
Una orla de cebolla
oh, rosa en el espejo,
encantos del almíbar duro del ensueño,
carajo, es ésta la sala de espera.
Lóbulo del alma sola en caja de cera.
Ahí está,
acojinado en un rinconete de la locura
el resabio de la balanza.
abril 2007.
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